¿Para que venimos al mundo? Era una pregunta que me daba vueltas en la cabeza, durante mi adolescencia, una y otra vez. Alguien trato de darme una explicación biológica, otros económica y hasta religiosa. Sin embargo, ninguna me dejaba satisfecho. ¿Para qué venimos al mundo? Fue una pregunta que tuve que contestarme. Así que, a mi manera, emprendí el camino que pudiera llevarme a encontrar la respuesta. Al inicio, parecía que su búsqueda sería sólo diversión y entretenimiento, y así era hasta que la diversión se convirtió en sufrimiento. Una paradoja, como tantas en esta vida.
Cometí aciertos y errores, los suficientes para que la gente, propios y extraños, empezaran a juzgarme. Pero en ese momento, estaba muy metido en mi búsqueda, como para ponerles atención a lo que murmuraban. Hoy, los comprendo. Mi padre insistía que los verdaderos amigos se cuentan los dedos de una mano, y sobran. Nunca me atreví a preguntarle si esos verdaderos amigos incluían familiares, porque veía en él una sombra de respeto hacía ciertos valores tradicionales, aunque para otras fuera sólo hipocresía. Nunca fueron necesarios los dedos. Llegó el momento que el alcohol se había convertido en mi mejor amigo, siempre presente: en fiestas, reuniones, celebraciones, días nublados, noches lluviosas, vacaciones y hasta días escolares.
Hasta el alcohol se cansó de mí. Me abandonó. Completamente sólo, volví a preguntar ¿Para qué venimos al mundo? Lo que veía, lo que escuchaba, no me gustaba. No tenía fuerza ninguna, y menos esperanza. Lo único que me aferraba a poder encontrar aún, una respuesta, era mi playera negra con el rostro de Lennon. Mi madre me decía que ya parecía una foto, que tenía más playeras en el armario. Prefería lavarla. Lennon era mi amigo imaginario: "Estoy aquí parado, viendo las ruedas girar. Las he dejado pasar". "Fe en el futuro. Proyectando nuestra imagen en el espacio y el tiempo". Basta. Yo también dejaría de luchar. Dejar pasar a todos y al mundo. No era finalmente, yo, el dueño de esto.
Todo por lo que había pasado, había valido la pena. Finalmente me di cuenta, que había venido al mundo para ser feliz. Así pues, empecé por ser más selectivo. Rodearme de todos y todas las cosas que me proporcionarán felicidad. Feliz navidad Joss. Feliz navidad John.




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ResponderEliminar¡¡Felicidad en la eterna Navidad ElanAguilar!!
ResponderEliminarLuz en la coherencia del corazón.
¡¡Felicidad en la eterna Navidad ElanAguilar!!
ResponderEliminarLuz en la coherencia del corazón.