viernes, 5 de junio de 2015

El modelo económico que consume a los hombres

Se dice en economía que el factor preponderante es el recurso humano. Sin embargo, el modelo económico que rige no considera a su principal factor. Quizá sólo como un "objeto" de la cadena de producción y consumo, sin más. Para beneficio de los monopolios.
 
Aquí un par de consideraciones económicas:
1) El capitalismo en la forma actual no funciona:
- Por informaciones previas de actores que concurren al mercado, sobre todo en la economía financiera.
- Por la existencia de monopolios y de la economía financiera (venta de productos fraudulentos, hipotecas subprime, bonos basura).
- Por el apoyo de los gobiernos. (Estados Unidos apoyó a los bancos grandes para que no quebrasen, igualmente ayudó a la General Motors para que pudiese salir de la bancarrota). Esto está totalmente en contra de lo que es un sistema Capitalista.
2) El modelo actual de consumo conduce a las periódicas crisis debido a los desequilibrios.
- Un fracaso del sistema capitalista es la gran desigualdad producida entre países de primera fila y los del tercer mundo y desigualdad con los nuevos países capitalistas emergentes.
- Desigualdad entre ciudadanos de los diversos países durante los años posteriores a la postguerra.
- Se está eliminando conscientemente a la clase media, para que sólo existan dos clases: la alta y la baja, la de los amos del mundo, los poderosos y la de los trabajadores.
3) Las desigualdades producen rentas bajas, menos crecimiento, rompe el principio de igualdad de oportunidades para favorecer a los corruptos.
- Igualmente la desigualdad es negativa por una obsesiva ganancia en poco tiempo al no preservar adecuadamente el medio ambiente necesario para el futuro de la humanidad.
4) El desarrollo no casa con el poder del mando. Tal vez lo primero que aparezca sea más autoritarismo, para después mediante la revolución venidera producir cambios sustanciales.
 
También se dice sobre el consumo que:
 
El consumismo como definición de la compra compulsiva de productos innecesarios carente de criterios, sin más finalidad que la de satisfacer deseos superfluos e inútiles en todos sentidos, es una de las derivas más cotidianas e influyentes de la ideología neoliberal que sostiene el sistema de mercado capitalista.
El consumismo, que cala hasta los huesos en la sociedad capitalista, mantiene el ritmo de producción del sistema industrial y de servicios que el capitalismo necesita para no desmoronarse. Esta práctica del consumo desenfrenado e irracional es imprescindible para el sistema capitalista actual, y como tal es potenciado a más no poder por los intereses económicos que de ahí subyacen.
Los medios de comunicación de masas, la TV, periódicos, radios…, generan necesidades consumistas constantemente. Crean deseos e intereses banales que sólo el gasto del dinero en las empresas del mercado capitalista, sobre todo en las multinacionales, pueden saciar.
Para validar estos dichos, nada como poner de ejemplo estas elecciones que se llevarán a cabo el siete de junio 2015 donde a los ciudadanos antes de considerarlos seres pensantes, se les consideró por parte de los partidos políticos, como seres de consumo, a quienes se les transmitió 14 millones de spots entre la TV y la radio, según nota de CNN.
 
 
Y recientemente, cuatro de junio de 2015, nos encontramos con la siguiente información de la revista Proceso:
 
En víspera del Día Mundial del Medio Ambiente, los distintos organismos de la ONU presentaron hoy un panorama alarmante para el planeta y México, ya que a través de sus modelos productivos y de consumo insostenibles, los siete mil millones de seres humanos gastan anualmente los recursos equivalentes a una Tierra y media, situación que se agravará si la humanidad no reacciona de manera inmediata.
Durante un largo encuentro que se llevó a cabo hoy en la sede de la ONU en México, los representantes del organismo en el país demostraron, con apego a cifras, que los modelos de producción y de consumo actuales agotan y contaminan el agua, erosionan los suelos, extinguen los ecosistemas, envenenan el aire y generan desigualdades.
El titular de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura en México (FAO, por sus siglas en inglés), Fernando Soto, recordó que el incremento de la producción de alimentos se ha considerado de manera errónea como la mejor manera de reducir el hambre, ya que la producción actual de éstos es suficiente para nutrir a la humanidad y, sin embargo, unos 800 millones de personas sufren hambruna en el mundo.
Es más: estos 800 millones equivalen a una de cada nueve personas en el mundo. En contraste, dos de cada diez humanos se encuentra en sobrepeso y 30% de los alimentos terminan en la basura aunque sigan siendo comestibles.
En otras palabras, una tercera parte de las cosechas, o una tercera parte de la superficie agrícola mundial, se desperdicia, aunque bastaría para alimentar a quienes no tienen bocado para llevarse a la boca. Hasta aquí la nota de la revista Proceso.
 
Una cosa es segura, nos encontramos en una situación apremiante de la que todos formamos parte. Aquí nadie se salva de las consecuencias, tarde o temprano. ¿Estamos condenados? ¿Estamos obligados por las fuerzas económicas? No. Tenemos opción. Tenemos que empezar por ser conscientes, que lo primero que nos enfrentamos no es a la TV, a los mass media, a las modas, a las tecnologías, a la apariencia, o cualquier cosa que no sea nosotros mismos. Algunos los llaman instintos, otros defectos de carácter. Y esto ha sido cierto desde que el Hombre ha poblado la tierra. Los instintos o defectos de carácter nos inducen a imponernos conductas que tergiversan lo sano y nuestra relación con los demás. Mientras sigamos viviendo en base a estas exigencias se logrará poco o nada para ese cambio que muchos deseamos en la sociedad, en el mundo, y principalmente en México que es lo que nos compete. ¿Cómo dejar de ser victima de nuestros instintos? Antes que nada, aceptarlo. No hay hombre o mujer por bueno que sea, que este exento de esto. Ayudará cualquier principio por insignificante que parezca, para iniciarnos en esta nueva vida.
 
Antes de cerrar la nota, quisiera mencionar que es vital conocer el significado de las palabras, pues nos ayudará a señalarnos el camino. 
 
Así tenemos que: podemos pensar en usar, en consumir, lo necesario. Siempre un par de preguntas nos ayudarán. 
Todo lo que no se necesita genera utilidad negativa. Y somos energía, empecemos por llenar nuestro hogar de energía positiva.
Nosotros somos ejemplo para los demás. Y nuestros hijos son nuestro reflejo. Y los hijos son el futuro de México. ¿Qué quieres para tu país? Tú eliges. Tú decides.
Elan Aguilar

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