Birdman de González Iñárritu
es una película no apta para todo público, y no porque su clasificación
sea o no, no es la película hollywodense de entretenimiento a pesar de los
efectos especiales que le agregan. Es posible, como ya ha sucedido con otras
proyecciones, que el espectador se salga de la sala y pida un cambio para ver
la de Disney. Es lenta y hasta monótona para los neófitos de la cinefilia. Los
expertos podrán hablar del gran trabajo de la no fragmentación de secuencias y
del espacio-tiempo en que transcurre la historia. De si la banda sonora cumple
como “score” original o fue sonido “incidental”. Eso se lo dejamos a los
científicos del cine. Birdman vale la pena que la vean todos aquellos que
tuvieron la oportunidad de ver los trabajos anteriores de Michael Keaton, está
sorprendente, una actuación que le crees. Casualidad o no, por su trabajo del intérprete
en Batman, la trama versa sobre un actor de la tercera edad que de joven tuvo
fama siendo protagonista de un superhéroe “Birdman” y hoy se enfrenta a sus
temores, angustias que conlleva la edad en la vida del artista. Y sin proponérselo,
el personaje, ese estado emocional en que se encuentra coincide con una puesta
en escena en la que participa y su papel le exige cuestionarse lo que se da por
hecho en la cotidianidad. Le acompañan
muy bien las actuaciones de las hermosas Emma Stone y Naomi Watts y el
irreverente Edward Norton. Si te apasionan las pelis de las tortugas ninja, de rápido
y furioso, no la veas. Te dormirá.
St. Vincent
Y una película que no está considerada dentro de los premios
Oscar 2015 pero no podría, si me dan a elegir, con cuál me quedo entre Birdman
y St. Vincent
St. Vincent narra la historia de personajes desdichados,
nada parece resultarles de acuerdo a los “parámetros” de normalidad, todos aparentan, todos mienten, todos esconden
sus verdaderos deseos, excepto uno, el más pequeño de todos, un chico que sufre
el divorcio de sus padres y sufre la incomprensión de su entorno y sin embargo
es sensible, receptivo, volviéndose la emulsión a sus vidas. Extraordinario
Bill Murray que repite gran actuación como aquella de “Lost in translation”
(Perdido en Tokio en español) y con la siempre grata presencia de Melissa
McCarthy y la espléndida Naomi Watts. Después de verla te preguntarás cuáles
son los argumentos de la academia Oscar para considerar a tal o cual actor para
un premio al mejor actor, Bill Murray no creo que le inquiete pero se lo deben
desde el 2003. Tremenda comedia de principio a fin. No te la pierdas, es una de las pocas películas que
vale el boleto.
Aquí los promocionales de Birdman y St. Vincent

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